sábado, 10 de octubre de 2009


Conclusión

(i) ¿A qué modo social pertenece el grupo (adscriptivo, semi-adscriptivo o abierto)?

Estos 3 modelos creados por Jean Jacques Roussen, son paradigmas que tienen como principio la organización y el estilo de vida de los diferentes grupos humanos. Además son formas de interpretar la evolución o transformación del hombre a lo largo de los años, en otras palabras sirven para analizar las normas que rigen una comunidad en especial.
El hogar para madres adolescentes ¨Reina de la Paz¨ es en definitiva un grupo social abierto ya que reciben a todas las adolescentes de cualquier lugar, sin importar la raza, estrato social o religión. En este sentido, todas las adolescentes que no cuentan con apoyo de la familia y no pueden subsistir por sus propios medios, van a ser apoyadas por dicho hogar y bienvenidas a formar parte del grupo de dichas madres adolescentes que presentan características en común, las cuales ya se presentaron líneas atrás. Esto es diferente en los grupos adcriptivos o semi-adcriptivos ya que son grupos donde la membrecía esta de alguna manera relacionada con el parentesco, o naces dentro de la comunidad o te conviertes en parte de ella como por ejemplo una mujer católica que se convierte en musulmana para poder casarse con un musulmán. Este no es el caso de nuestro grupo ya que todas las adolescentes madres son bien recibidas sin importar su realidad.

(ii) ¿Los miembros del grupo tienen creencias o prácticas culturales que a ustedes les resulten extrañas, incomprensibles o irracionales?

En principio, el hogar ¨Reina de la Paz¨ fue fundada por una congregación católica, era regida por un grupo católico llamado ¨El buen pastor¨. Sin embargo, a pesar de que las autoridades del hogar eran católicas y la directora haya sido una monja, no era necesario compartir las mismas creencias para poder formar parte del grupo. Es decir, cada quien era libre de creer o practicar cualquier religión.
Sin embargo, ya hace algunos meses, el hogar, pasó a formar parte del INABIF, manteniendo, aun así, la religión católica como la oficial. Esto les ha permitido al hogar y, por ende, a las madres adolescentes, poder contar con más beneficios y recursos para poder salir adelante.
En conclusión, no existen creencias ni prácticas culturales extrañas, las madres adolescentes son peruanas, la mayoría católicas con prácticas culturales muy similares a las de muchas personas; la única diferencia es que atraviesan una circunstancia difícil; una etapa a la que no están preparadas o listas para poder lidiar con tales responsabilidades a tan temprana edad.
*Fotografía tomada por el equipo de trabajo.

OTRAS OBSERVACIONES

CABE DESTACAR QUE NO SE VIO NINGUN HOMBRE DENTRO DEL HOGAR. ASIMISMO,LA SEGURIDAD DEL HOGAR ESTABA A CARGO DE UNA MUJER, LO CUAL ES SORPRENDENTE DENTRO DE UNA SOCIEDAD TAN MACHISTA COMO LA DE LIMA. OBSERVANDO TODO ESTO, SE PUDO DEDUCIR QUE NO ES PERMITIDO EL INGRESO DE HOMBRES DENTRO DEL HOGAR REINA DE LA PAZ. CREEMOS QUE ES POR LOS MIEDOS O TRAUMAS QUE PUEDEN HABER TENIDO LAS MADRES ADOLESCENTES, PUESTO QUE LA MAYORÍA TIENEN QUE VER O HAN SIDO COMETIDAS POR HOMBRES. ES POR ESTO QUE LLEGAMOS A DICHA CONCLUSIÓN: DEBIDO A QUE LA MAYOR PARTE DE MADRES ADOLESCENTES DE DICHO HOGAR HAN SUFRIDO EPISODIOS O EXPERIENCIAS NEGATIVAS, EN LAS QUE EL HOMBRE SE VE PRESENTE, SE CONCLUYE QUE EL INGRESO DE HOMBRES ESTÁ PROHIBIDO EN DICHO HOGAR, EVIDENCIÁNDOSE ESTO EN QUE LA SEGURIDAD ESTÁ A CARGO DE UNA MUJER (CARMEN).
*Fotografía tomada por el equipo de trabajo.
Sujetos de la Observación


Características de las madres adolescentes del hogar “Reina de la Paz”:

A continuación se presentaran datos estadísticos pertinentes:

· Entre el 70% y el 80% de adolescentes embarazadas son solteras.
· Más del 70% de adolescentes embarazadas son de nivel socioeconómico bajo/muy bajo.
· El 40% son violadas y abusadas sexualmente.
· La mayoría no ha recibido una educación sexual adecuada. No cuentan con información y acceso a métodos anticonceptivos.
· No cuentan con apoyo familiar, ya que, por lo general, la familia no ha recibido educación sexual tampoco.
· La mayor parte de las madres no ha completado la educación secundaria.
· El número de madres adolescentes que residen en dicho hogar, está entre 28 y 32 adolescentes en total.
· El rango de edades de las madres adolescentes del hogar Reina de la Paz, se encuentra entre los 12 hasta los 18 años.

Descripción:

La primera impresión al llegar al albergue fue la extrema timidez de las chicas, todas nos miraban con mucha cautela como si hubiesen bajado extraterrestres de Marte. Cómo ya se explicó anteriormente, pudimos percibir que el grupo de madres adolescentes era muy hermético (cerrado), debido a las experiencias negativas que vivieron, según lo que nos comentó una de las educadoras.
Después de media hora de haber llegado, aproximadamente, las chicas empezaron a conversar entre ellas, a reírse mucho, parecían felices. Cabe destacar que este acto de felicidad siempre se percibía sólo entre ellas; es decir, entre el grupo de madres adolescentes.
Por otro lado, la guardería, la cual está a cargo de un grupo de madres acompañadas por las educadoras, estaba muy ordenada. En esta habían muchos juguetes y almohadas por todo el piso, había una cerca para que no se escapen los bebes, ponían música clásica de fondo, era un lugar armonioso y sumamente acogedor. Los bebés que estaban en la guardería, en ese momento, eran aproximadamente 10; todos estaban muy abrigados con ropa digna, limpia y perfumada. La guardería también cuenta con personal capacitado de estimulación temprana quienes cuidan a los bebés.
Sin embargo, pudimos percibir un ambiente algunas veces armoniosos, pero otros un poco tensos. Una especie de tensión por parte de las madres al tomar una actitud de protección hacia los bebés. Creemos que se dio esto pues al ser informadas de nuestra presencia, ellas optan dicha actitud, ya que éramos unos extraños para ellas.
Al salir de la guardería le pedimos a la madre superiora Soledad si podíamos visitar las áreas de esparcimiento y los cuartos de las madres, nos dijo que no podíamos visitar los cuartos ya que eran privados, pero nos comentó que los dormitorios eran compartidos (cuatro madres con su bebé respectivo y su cuna o moisés, como ellas lo llaman). De igual manera, los baños son comunes; es decir, todas las adolescentes comparten el baño, el cual es grande con varias duchas e inodoros, al igual que caños. El uso del baño es por turnos, puesto que las 32 no entran todas juntas.
Respecto a las áreas de esparcimiento, el hogar cuenta con bio-huertos donde las madres siembran y cosechan para luego vender lo producido. También crían cuyes.
Además tienen un espacio designado para los deportes. Este espacio es un área verde cuadrada grande, al aire libre, donde hay una cancha. En esta se realizan diferentes deportes o actividades como el volley, por ejemplo.
Por otra parte, cuentan con una sala con televisión para poder distraerse en sus ratos libres.
El hogar cuenta con una posta médica mediana, la cual está equipada correctamente en caso de una emergencia y con las medicinas básicas necesarias.
Las madres en el hogar deben cumplir con diversas responsabilidades u obligaciones que están establecidas en el reglamento interno: turnos para lavar, limpiar los baños, cocinar, estudiar (colegios estatales por la zona). La hora promedio en la suelen levantarse es entre las 5:30am y 6:00am. Se levantan, desayunan, se asean y luego comienzan con sus tareas o responsabilidades. El rato libre que las madres tienen es muy corto, puesto que tienen que estar pendientes de los bebés, es por esto que no pueden descansar por mucho rato. Luego de atender a sus hijos, toda la mañana ya se les fue y así llega la hora de almuerzo. Luego se asean, y van a realizar sus actividades (manualidades, guardería, etc). En la tarde, algunas madres salen rumbo a estudiar. La mayor parte de ellas a colegios estatales o no escolarizados que se encuentran cerca del hogar o por la zona. A las 7:00pm ellas ya deben de estar de regreso y a las 9pm ya deben estar listas para descansar e ir a dormir.
La religión que se ejerce o que se practica en dicho hogar es la católica. La vida religiosa se respeta mucho, más no se fuerza a dichas madres a ir am isa por ejemplo. Dicha actividad es opcional. La madre que desea ir los domingos a misa va por su propia voluntad, sin ser obligada.
Por otro lado, las visitas a las adolescentes son muy restringidas. Es decir, no cualquiera puede entrar libremente y cuándo quiera. Hay que pedir una autorización y un permiso para verlas y las mismas adolescentes deben aprobarlo.
En síntesis, como puede apreciarse, estas adolescentes deben lidiar con responsabilidades agenas a su edad, y a las que creemos, no están preparadas, sobre todo psicológicamente.

Contexto de la observación

Al entrar al hogar Reina de la Paz, encontramos una garita o caseta de seguridad, a cargo de Carmen, una señora de aproximadamente 45 años. Esta tenía un pequeño escritorio en el que se pudo observar un cuaderno (donde apuntaba quien entraba y salía del lugar), y un teléfono celular con el que se comunicaba constantemente. Casi al frente estaban los estacionamientos para los posibles visitantes o voluntarias del hogar. A la mano izquierda se encuentra la entrada principal del hogar en donde hay una especie de pasadizo y más allá están ubicados los comedores, era un ambiente grande en el que sólo se encontraban mesas rectangulares de gran tamaño y sillas. En este se realizan los desayunos, almuerzos y cenas. Caminando por otro pasadizo, a la mano derecha, encontramos los dormitorios (donde no nos permitieron la entrada por cuestiones de privacidad e intimidad, al igual que los baños), que eran compartidos, y exactamente a unos 3 metros, los baños comunes. Desde los dormitorios se puede observar la cancha deportiva en la que pudimos ver a un par de adolescentes jugando por unos minutos. Un poco más a la derecha se puede apreciar una pequeña capilla, en la cual se realizan, los domingos, las misas. En la misma dirección a la capilla está la guardería, que está ocupada por la mayoría de los bebés, los cuales son supervisados por un grupo de madres y educadora, las cuales se van turnando.
En un ambiente particular, a unos 10 metros de la guardería, están los bio-huertos, donde las madres siembran y cosechan productos, para después venderlos y obtener algún tipo de ganancia que las ayude a salir adelante. Finalmente, encontramos los talleres, en donde muchas madres adolecentes emplean su tiempo para fabricar y confeccionar muchas prendas, que no sólo le sirven para vestir a sus niños, sino también para venderlas y obtener, también, alguna ganancia. Una de las actividades que presenciamos fue la de manualidades, en donde, como ya se dijo, las madres tejen o cosen ropa para sus hijos y ropa para poder vender. Pudimos apreciar que dicha actividad, en cierta forma, relaja a las madres, ya que lo disfrutan mucho.
Estas fueron las principales areas comunes o ambientes que pudimos observar y registrar, para poder mostrar, dentro de lo posible, las condiciones o el modo de vida de las madres adolescentes de dicho hogar transitorio.
*Hacer click en el mapa (imagen) para verlo completo.
*Mapa realizado por el equipo de trabajo.

Observando a las madres



Estrategia de observación

En primer lugar el plan de observación elaborado fue estructurado y de esta forma ya se tenía, de alguna manera, establecidos los aspectos que se querían observar del grupo elegido (madres adolescentes). En este caso, el aspecto que se priorizó, en el plan de observación fueron básicamente las actitudes, formas de relacionarse, conductas y primeras impresiones, del grupo a investigar. Es por esto que, luego de haber estructurado nuestra estrategia de observación y de establecer los aspectos a investigar, se optó, en un principio, por utilizar el estilo de la observación participante, ya que lo que queríamos era relacionarnos con el grupo de madres adolescentes, introducirnos en sus actividades cotidianas, ser partícipes de las mismas, relacionarnos o convivir con ellas, conversar, entenderlas y, de alguna manera, ser parte, por un momento, de dicha realidad y forma de vida (siempre dejándoles claro cuál era nuestro propósito: poder ver y comprender todo lo que implica ser una madre adolescente, en un comienzo, a través de la observación). De igual manera nuestro propósito era no llegar con las manos vacías y poder colaborar con ellas con algunas cosas necesarias como pañales. Esto se quiso hacer con el fin, aparte de ayudarlas, poder familiarizarnos con ellas, que sientan que queremos ayudarlas, entenderlas. Pese a esto, como es comprensible, ellas no lo quisieron recibir directamente y se lo tuvimos que entregar a las personas encargadas (tutoras o educadoras, como suelen llamarlas en dicho hogar).
Lamentablemente este estilo no pudo ser aplicado, ya que por los sucesos o experiencias negativas(violaciones, abusos, maltratos psicológicos o físicos) que dichas adolescentes han sufrido, estas han generado cierto temor en las mismas y su manera de relacionarse con el resto se ha visto afectada. De este modo, nos topamos con un grupo de madres adolescentes muy hermético, al cual era muy difícil de acceder, por factores mencionados anteriormente. Ante esta situación, nuestro grupo, después de discutir dicha situación, se decidió por optar otro estilo de observación, y en esta oportunidad fue la observación como observador. En primer lugar, les comunicamos el motivo o propósito de nuestra visita y se acordó que nuestra presencia en el hogar Reina de la Paz no iba a alterar o modificar ninguna de las actividades que se suelen realizar en dicho lugar. Es por esto que quisimos que nuestra presencia fuera lo menos notoria posible para que las adolescentes no se sintieran incómodas o no se cohibieran.
La manera en que se decidió dividir las labores dentro del equipo de trabajo fue que cada integrante fuera a observar una actividad diferente dentro del hogar y de esta manera el integrante observador iba tomando (de manera muy disimulada) un registro de lo que presenciaba, utilizando una libreta de notas, en la cual se apuntaba todo lo que fuera útil y relevante para el trabajo de campo. De esta manera, un integrante, por ejemplo, iba a presenciar las labores obligatorias de limpieza que las adolescentes realizan después de desayunar. Otro integrante, iba a observar cómo otro grupo de madres se encargaban de cuidar a los bebés (cambiarlos, asearlos, etc). Y así, sucesivamente, cada integrante del equipo de trabajo iba a observar una actividad diferente (el integrante-observador estaba bien apartado del desenvolvimiento de la actividad para no interrumpirla o incomodar a las adolescentes), la cual era registrada en una libreta de nota, como ya se mencionó anteriormente. Cabe resaltar, que nuestro propósito también era hacer uso de la cámara fotográfica (fotos y videos), pero cómo ya se explicó la situación de las madres (miedos, traumas psicológicos, hermetismo) no se nos fue concedido poder hacer este tipo de registro. También, al ser algunas madres menores de edad, el hogar se debe responsabilizar por estas y no está permitido que un menor de edad sea expuesto a ningún tipo de medio, para poder proteger su integridad (según la Madre Soledad, que fue la que nos lo explicó).De igual modo nos pidió que no se nos sería permitido tomar fotos dentro de las instalaciones del hogar por seguridad y por el reglamente interno, al igual que el acuerdo que se tiene con el INABIF. Por dicho motivo, sólo pudimos tomar fotos, únicamente, de la fachada del hogar Reina de la Paz.